De Lama sabe que la relación no termina después de la entrega del equipo. El cliente necesita una formación efectiva para la puesta en marcha y una asistencia de servicio que le permita intervenir siempre en cualquier momento como soporte y respaldar el valor de la producción en curso. De Lama siempre ha sido, como ampliamente reconocido por sus propios clientes, excelente en estas características convirtiéndolo, no solo en un proveedor, sino en un socio real de compañías que realizan inversiones estratégicas a través de De Lama.