
La calidad de los productos De Lama se traduce en cientos de máquinas que ahora operan en el mercado después de 20 o 30 años desde su producción.
Incluso hay máquinas que siguen funcionando 40 años después de la primera entrega.
El servicio de asistencia, los componentes fácilmente disponibles en el mercado, la actualización a la necesidad que ofrece De Lama, hacen que todo esto sea posible al aprovechar al máximo la inversión del cliente.